Largar y llegar es el objetivo que todos persiguen. La dureza del Safari transforma en un logro el final de cada etapa. Algunos suman valiosos puntos para el campeonato. Otros acarician el podio. Todos corren por el placer de la competencia, el compartir con otros pilotos y disfrutar de la camaradería.
Tomas Guzman, piloto de la categoría Motos Nacionales “B”, fue uno de los 38 que largaron en la primera jornada en San Antonio Oeste, buscando un campo traviesa difícil por geografía y exigencia. De visita en los estudios de Escape Libre, contó su experiencia.
“En la categoría hay un grupo de 15 o 20 motos que venimos tirando juntos continuamente: para uno y paramos todos. En un momento, antes de la neutralización, me encontré con Cachito y Paolo Railef, decidimos tirar los tres juntos y nos alternábamos en la punta y ahí mostramos el compañerismo” dice el joven piloto viedmense ante la atenta mirada de su mamá, incansable acompañante y apoyo en cada carrera.
Su paso por SAO le permitió cosechar un cuarto puesto que lo deja en una posición expectante. “Viendo como quedé en el campeonato, que sumé varios puntos a pesar que no venía corriendo, voy a ir seguro a Ramos Mexia” señala.
A la hora de los agradecimientos, Tomas señaló “agradezco a mi mama, que me acompaña siempre a todos lados, mi abuela, el Chumi que me arma la moto completa y sin eso no corro, mis amigos Facu, Lucas, Jose, Seba Sosa, Marcelo, los que me alientan a correr cada carrera”.
(Redacción central)

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