GUILLERMO ROLDAN, GANADOR EN MOTOS 350. “COMPITO PARA GANAR”.

La nota periodística es con el ganador de la categoría Motos 350 cc del Safari Regional. Guillermo Roldán, de Viedma, sonríe con la felicidad pintada en el rostro, porque en un fin de semana extremo pudo sobreponerse a un terreno que presentaba mil dificultades, y a competidores que no regalaron nada y dieron espectáculo en todo momento.
Pero comencemos de otra manera: hablando de la gran protagonista que tuvo la nota radial que Escape Libre realizó con Roldán. Desde el domingo a la noche, la copa que ganó no le pertenece: está en manos de Luana (pronto 3 añitos) que le dijo a su papá que lo dejaba ir a correr si le traía la copa. Y el orgulloso papá cumplió.
A Guillermo Roldan se le iluminan los ojos hablando de Luana, de su esposa y de todos los que hacen posible que él compita en el Safari Regional, una disciplina que transita desde hace siete años, cuando debutó sobre una moto 110 c.c
“El domingo, me pregunté más de una vez ¿qué hago acá? Y ¿dónde hay un camino para abandonar la carrera? Pero igualmente fue un fin de semana soñado. Se dio lo que fuimos a buscar: ser protagonistas los dos días”.
Sus palabras dan cuenta de la exigencia física y mecánica del paso de la categoría por Arroyo Ventana, donde cada mata, cada hondonada, cada pedrero era un descubrimiento, que obligaba a los pilotos a entregar lo mejor de cada uno.
“La de las Motos 350 c.c es la categoría mas competitiva del Safari Regional” señala quien aun tiene alguno que otro dolor que le recuerda a la carrera. “Hay cinco o seis motos que compiten de igual a igual. Hay pilotos con mucha experiencia como el actual campeón, o Eduardo Abello, Pablo Detrich, Enzo Rapari, el Popy Riquelme. Hay 10 o 15 motos que puede ganar cualquiera. Traernos el primer puesto (más el 50%) en la primera fecha es más que importante” señala el ganador.
El año pasado, Guillermo Roldán compitió en la categoría Motos Libres. “Compré una moto 450 c.c y no fue acorde a mi cuerpo y mi manera de manejar, ni tampoco a mi bolsillo. Por eso la vendí: cada repuesto que compraba costaba mas de 10.000 pesos. A fin de año se me ocurrió inventar una moto tipo nacional, con un motor Honda Tornado que no se rompe. Hablé con Eduardo Abello y estuvo de acuerdo, la armaron y aca estan los resultados: se armó una moto mas económica y competitiva”.
“Compito para ganar” señala Roldan. Si no fuera asi “me compro un asado y me siento a mirar la carrera” concluye el piloto que le regaló el triunfo a su hijita Luana, y a toda su familia.

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