GARCIA – GARCIA: UNA DUPLA FAMILIAR QUE CORRE, GANA Y SE DIVIERTE

Definitivamente no es “García, el de la guía”. El apellido es uno de los más frecuentes en el automovilismo argentino, y en la comarca, también hay competidores que corren, ganan carreras y si divierten arriba de un auto. Es el caso de la dupla García – García del Rally Patagónico que vienen de ganar en la categoría mayor durante la segunda fecha realizada en el Balneario El Cóndor.
Papá Darío y su hija Araceli visitaron Escape Libre para contar las sensaciones, aun a flor de piel de correr un auto de rally y llevarse la victoria.
La dupla familiar completó los cuatro prime de carrera en un tiempo de 33: 21. 144, transitando por caminos conocidos pero que a cada paso iban deteriorándose planteando distintos inconvenientes a pilotos y navegantes.
Dario Garcia cuenta que “el auto se fue cayendo de a poco. El primer y segundo prime fueron buenos. En el tercero comenzó a fallar por rotura del múltiple y en el último llegamos. Mi hija estaba contenta por como había sido la carrera. Verdaderamente, no tenemos mucha plata para ponerle al auto, por eso entendemos que es demasiado lo que nos da
Araceli, la navegante de la dupla comenta que el circuito de El Cóndor le gusta mucho para correr aunque se rompía mucho en algunos prime. “Que hayan pasado una maquina (antes de la carrera) beneficia porque no quedan las “pisadas de vaca” pero igual hay mucha piedra”
El piloto señala que el piso del circuito es fundamental. “Se rompió en la parte trabada, como pasa siempre, pero está en la viveza de cada uno el no seguir las huellas de otros porque sino el piso se pone pesado, Yo quedé conforme con el circuito”
Ambos coinciden que ”estamos unidos en la categoría. Somos compañeros y nos ofrecemos a ayudarnos entre todos”, recordando que en la última competencia un piloto se ofreció a pagar la inscripción de otros competidores que no podían afrontar el gasto.
El pase de factura familiar no tarda en llegar, Araceli, hablando de su padre dice entre sonrisas que “en el auto es como en casa, siempre hace lo que quiere”. Darío no duda a la hora de decir que “algún día le daría el volante a ella, aunque yo no miraría tanto para adelante. Yo fui copiloto y sé que no es lindo, más cuando uno sabe manejar”
Se miran con ternura, se entienden, comparten el mismo amor por la velocidad y los “fierros” y se divierten en familia, ya que mamá los acompaña en cada carrera y se encarga de todo lo organizativo. Los Garcia, Darío y Araceli, nos mostraron que el amor que sienten es el triunfo más importante en cualqueir competencia.
(Redacción central)

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